Antiguamente, Kibeho era una sucursal de la parroquia de Kansi, de la diócesis de Butare. La inauguración de la parroquia de Kibeho fue el 29 de enero de 1934, con el Padre Gossier. A éste le siguió el Padre Weber, y después el fraile Winoki. En la época de las apariciones (a partir de 1981), Kibeho, seguía perteneciendo a la diócesis de Butare, de la que era obispo, en aquel entonces, Mons. Gahamanyi Jean Baptiste. Así fue, hasta que en 1992 se fundó la nueva diócesis de Gikongoro, de la que Kibeho pasó a formar parte. Actualmente Kibeho es, pues, una de las parroquias de la diócesis y provincia de Gikongoro, en el municipio de Mubuga, al sur del país.
A los misioneros belgas, que fueron los primeros evangelizadores de Ruanda, les costó muchísimo reemplazar los ritos paganos de comunión con los espíritus. Para los paganos, e incluso para los cristianos poco formados, a pesar de la evangelización, el mundo misterioso de los espíritus y las supersticiones, no dejaban de tener carta de ciudadanía. Se temía a los espíritus y se les rendía culto; por eso defendían sus creencias. Para el africano, los espíritus eran seres poderosos que intervenían en la vida de las personas; por lo tanto era cuestión de estar bien con ellos. Este respeto, basado en el temor, se extendía un poco en relación con las personas que le rodeaban. Así, era muy difícil cambiar su mentalidad. Los padres no dejaban que sus hijas fueran a la escuela, sólo los niños. El motivo era porque tenían miedo de que se bautizasen y que se hiciesen cristianas. Así pues, los padres daban alguna cantidad de dinero a los maestros para que no obligasen a sus hijas a ir a la escuela. Ellos decían que si mueren sus hijas bautizadas, los misioneros las llevan al cementerio de los cristianos y que, después, se comen sus cadáveres. Y así, no podrán hacer los sacrificios a los espíritus. Pero, poco a poco, todo esto iba desapareciendo.
Entre los elementos del mensaje de Kibeho hay particularmente una petición de la Virgen "Nyina wa Jambo" de construirle una capilla conmemorativa de su aparición en Kibeho, en Ruanda, en el corazón de África. La Virgen le deja a la autoridad eclesiástica competente la libertad de realizar este proyecto según su juicio prudente, en consideración a la utilidad pastoral para los fieles. Ya en 1991, antes de la fundación de la diócesis de Gikongoro, Mons. J.B. Gahamanyi había iniciado un estudio de los planos para la capilla acudiendo a dos ingenieros franceses, Jean Uhalde y Marc Nicol. Pero se trataba entonces de un edificio de una capacidad de 250 plazas solamente. El Obispo de la diócesis de Gikongoro, heredero del expediente "Kibeho", decidió la revisión de los planos para aumentar capacidad del futuro edificio del culto, pero respetando escrupulosamente la forma y la estructura concebidas inicialmente por el equipo de ingenieros franceses.
La colocación de la primera piedra se efectuó 28/11/1992. Los trabajos de construcción se retrasaron a causa de la guerra civil y del genocidio de 1994. Oficialmente se iniciaron el 2 de enero de 2002.
La inauguración del santuario tuvo lugar el 31 de mayo de 2003 en la fiesta de Visitación con la consagración solemne de la Iglesia a
¡Un gran acontecimiento largo tiempo esperado por muchos devotos de Nuestra Señora de Kibeho! Las ceremonias litúrgicas fueron presididas por Su Eminencia el Cardenal Crescenzio Sepe, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Le acompañaron 16 obispos, entre los que se encontraba el Nuncio Apostólico en Ruanda, todos los miembros de la Conferencia Episcopal de Ruanda, y delegaciones de los episcopados del RD Congo, de Burundi y de Tanzania. Según estimaciones había más de 160 sacerdotes que concelebraban, y más de 30.000 peregrinos venidos de todo el país y de los países vecinos. Estuvieron presentes las más altas autoridades del Estado: el Presidente del Congreso de diputados, así como, el Primer ministro y algunos miembros de su Gobierno.
La iglesia Nuestra Señora de los Dolores tiene una capacidad de más de 800 asientos, con posibilidad de añadirle hasta 1000 plazas. Su pequeñez relativa se explica no sólo por la falta de fondo para poder construir un edificio más grande, sino, sobretodo, por la falta de espacio vital: una cuestión crucial para el futuro desarrollo del santuario.
¿Por qué la denominación " Iglesia Nuestra Señora de los Dolores"? El Ordinario del lugar lo explica en su homilía pronunciada en Kibeho el 15 de septiembre de 1996. He aquí el pasaje que nos interesa:
" Como tuve oportunidad de decir en otras circunstancias, escogí llamar el santuario mariano de Kibeho " Santuario de Nuestra Señora de los Dolores ". En efecto, entre las intenciones recibidas por los videntes en Kibeho y por los hechos observados durante las apariciones, sobre todo a partir de enero 1982, la inmensa mayoría giraban alrededor del tema del sufrimiento y del sitio de éste en la vida del cristiano. En particular, a partir de Kibeho, fue comunicado a la intención de todos un mensaje relativo al Rosario de los siete Dolores de la Virgen María. Además, toda persona, cualquiera que sea, ha sido exhortada a hacer penitencia y a mortificarse, a hacer renuncias y a sostener con fe las pruebas con el fin de expiar los pecados de la gente y de comulgar con la pasión de Jesús en la obra de redención de los hombres. Todos los que pudieron seguir de cerca la evolución de las apariciones de Kibeho, deben haber guardado en la memoria los hechos que se marcaron, por ejemplo, el día del 15 de agosto 1982 (fiesta de la Asunción) y los meses que siguieron: lágrimas de la Virgen, las caídas de los videntes, los ayunos, todo tipo de pruebas, etc. A otro nivel de consideración, no podemos olvidar que en Kibeho y en muchas otras regiones del país, mucha gente fue exterminada a causa de su pertenencia étnica o de sus opiniones políticas. Debemos decir lo mismo para toda nuestra región de los Grandes Lagos. Hubo un importante número de personas que perdieron la vida o sus derechos. ¡ Mucha gente sufrió demasiado o sufren todavía ahora!. Kibeho es un lugar que debería, pues, recordarnos sin cesar el lugar de la cruz de Jesús en la vida del cristiano, incluso en la vida de la Iglesia en general, porque ésta también está invitada a seguir a Jesús en el camino que lleva al Calvario ".
En el libro del Apocalipsis de san Juan, a menudo el número siete simboliza la plenitud o la multitud. En las apariciones de Kibeho, también se habló de los siete dolores de la Virgen. Este simbolismo del número siete está presente en la misma estructura del santuario mariano de Kibeho: por ejemplo las ventanas de ambas fachadas, el gran rosetón, las cruces sobre las paredes como las indicaciones de la consagración del santuario.
El directorio pastoral de la diócesis, titulado "Tugendere Hamwe" y promulgado el Jueves Santo de 2004 da orientaciones pastorales que conciernen al santuario.
En el futuro, también podría erigirse una basílica menor, llamada " Basílica Madre del Verbo ", pero no próximamente, porque esto dependerá de posibilidades de encontrar medios financieros y sobre todo un emplazamiento conveniente, no lejos del sitio de las apariciones. En caso de necesidad, se puede buscar este emplazamiento en la cumbre de la colina apodada "Karuvariyo" pues allí hay sitio, o bien buscarlo en las profundidades del lugar de las apariciones, de forma similar al santuario de Lourdes. Se trata de un proyecto a largo plazo.
Según nuestro saber, las apariciones de Kibeho son las primeras en ser reconocidas solemnemente por la Iglesia católica Romana en el África Subsahariana. El hecho de que se hayan declarado en el corazón de África contra toda previsión, no se debe al azar, sino a la providencia misteriosa de Dios.
Y si la Virgen María Nyina wa Jambo se apareció en Kibeho, no ha sido para algunas personas en particular, ni para Ruanda solo, sino que para el mundo entero, aunque los pueblos relativamente próximo del lugar de las apariciones deberían sentirse más interpelados que los otros en tierras lejanas.
El santuario Nuestra Señora de Kibeho es una obra de Iglesia llamada a tomar dimensiones no sólo nacionales o regionales, sino internacionales, para hacerse un alto lugar de evangelización, donde resuene y donde radie la espiritualidad mariana. Para esto, el santuario necesitará tomar forma y desarrollarse día tras día para poder responder a las expectativas de tantos fieles provenientes de diversos horizontes.
El actual Ordinario del lugar, Mons. Augustin Misago, apunta una visión de futuro en este sentido cuando escribe: "que en Kibeho se transforme pues sin tardar en un objetivo de peregrinaciones y de cita para los investigadores de Dios, que van allá para rezar, un elevado sitio de conversiones, de reparación del pecado del mundo, y de la reconciliación; un lugar de reunión para " los que fueron dispersados ", como para los enamorados de valores de compasión y de fraternidad sin fronteras; un elevado sitio que recuerde el Evangelio de la Cruz. (Declaración del Obispo de Gikongoro del 29/06/2001).
Este es, en cierto modo, el marco lógico de desarrollo futuro del santuario mariano de Kibeho.
1. Medidas de acompañamiento
Cuando hablamos de "santuario Nuestra Señora de Kibeho, hay que hacerse entender bien. Hay, en efecto, dos aspectos diferentes pero complementarios. Primero, el "santuario en sentido estricto", que corresponde al mismo lugar de las apariciones con sus dependencias inmediatas, donde está la iglesia Nuestra Señora de los Dolores. En segundo lugar, el " santuario con sentido amplio ", que incluye no sólo el mismo lugar de las apariciones, sino un conjunto de obras pastorales y sociales que gravita alrededor de este lugar sagrado, incluso con una organización y una gestión autónomas: por ejemplo, la parroquia, las escuelas, el Centro de salud, comunidades religiosas.
Desde la inauguración oficial del santuario de Nuestra Señora de Kibeho, diferentes comunidades religiosas, masculinas y femeninas, se implantan en Kibeho día tras día al amparo de este santuario. A cada una de ellas, el Ordinario del lugar les exige presentar primero un proyecto de la obra específica a realizar allá: es una de las condiciones sine qua non para la autorización de establecerse y la firma de un convenio de colaboración con la diócesis.
Asegurada primero por el clero diocesano, es confiada en lo sucesivo a la Sociedad del Apostolado Católico (Palotinos). Con este fin, se firmó un convenio de colaboración específico el 25 de marzo de 2003 entre la diócesis de Gikongoro y la Sociedad del Apostolado Católico. Esta Sociedad tiene la ventaja de ser intenacional y de derecho pontifical, comprendiendo a la vez africanos y no africanos. El primer equipo de Palotinos llegó a Kibeho el 31 de agosto de 2003.
Existe también un Comité pastoral del santuario designado por el Ordinario del lugar. La institución de tal órgano se remonta al 28 de noviembre de 1992, fecha de la colocación de la primera piedra. El rector del santuario es el coordinador. El papel de este comité consiste, entre otras cosas, en reflexionar juntos sobre cuestiones de animación pastoral y de liturgia, hacer conocer el mensaje de Kibeho por medios diversos, definir las prioridades en los proyectos que se realizan, evaluar su ejecución y coordinar iniciativas diversas susceptibles de promover peregrinaciones al santuario de Kibeho y su desarrollo. En el futuro se instituirá un verdadero Consejo de administración en cuanto sea posible.
Es el Ordinario del lugar a quién corresponde promulgar estas orientaciones. La Declaración del 29/06/2001 es y debe quedar como un documento de referencia para todos los que se encuentran implicados en actividades pastorales en relación con santuario Nuestra Señora de Kibeho. La última parte de esta Declaración no contiene nada más que directivas pastorales diversas (Declaración del Obispo de Gikongoro del 29/06/2001). Otro documento de referencia, a propósito de esto, es el Directorio pastoral de la diócesis, titulado "Tugendere Hamwe" promulgado el Jueves Santo de 2004 a la intención de todos los agentes pastorales. El capítulo 21 de este libro amarillo, concierne justamente al santuario de Kibeho (ver N ° 702-741). Para el resto, el comité pastoral del santuario está allí para sugerir al obispo, en cada momento, nuevas directivas dar.
2. Infraestructuras y servicios pastorales y espirituales del santuario propiamente dicho
Con vistas al desarrollo progresivo y dinámico del santuario Nuestra Señora de Kibeho, emergen ciertas infraestructuras y servicios necesarios para su buen funcionamiento, como para el bienestar de la población local y de los peregrinos que llegan cada vez en mayor número, y para que el mensaje de la Virgen María sea conocido más por todos ellos.
Podemos enumerar tres grupos de infraestructuras y servicios vinculados al santuario de una manera o de otra:
3. Infraestructuras y servicios pastorales o espirituales que gravitan alrededor del santuario:
Fundada en 1934 y dedicada a María Madre de Dios, la parroquia de Kibeho sirvió de marco de referencia de las apariciones y peregrinaciones todavía esporádicas durante varios años. Desde entonces forma parte del área del santuario. El cura de la parroquia de Kibeho es al mismo tiempo el responsable del deanato del mismo nombre (4 parroquias actualmente). La diócesis hará lo necesario para mejorar las infraestructuras y los servicios de esta parroquia: están en proceso trabajos de rehabilitación desde el 2002. Es en la parroquia de Kibeho donde se dicta toda la pastoral de los sacramentos de la región, el santuario mariano como tal no es competente para esto. Por el momento, esta parroquia está a cargo de los Palotinos desde septiembre de 2003, pero se trata solamente de una situación transitoria. En un futuro próximo será retomada por el clero diocesano.
Es una obra apostólica de la congregación de los Padre Marianistas de la Inmaculada Concepción. El proyecto oficialmente arrancó el 18 de mayo de 2004, fecha de la firma de un convenio específico de colaboración entre la diócesis y esta congregación. El Centro se destina a retiros y recogimientos espirituales, sesiones de formación, reuniones de carácter pastoral o social, encuentros de jóvenes, etc... Se tiene una atención particular para la espiritualidad mariana. Con tiempo, el Centro "Cana", según sus Estatutos, podría servir también para la investigación científica en desarrollar y vulgarizar la teología mariana. No se excluye el dar acogida a peregrinos en este Centro. El Centro no es ni el segundo lugar de peregrinaciones de la región de Kibeho, ni el nuevo " Centro de Jesús Misericodioso ", a pesar de una estatua gigante de " Jesús Misericodioso " que está erigida allá y que impresiona a todos los visitantes. Más de una vez, el Ordinario del lugar recordó esto con insistencia, esperando que su voz será comprendida.
4. Infraestructuras y obras educativas y sociales que gravitan alrededor del santuario (en sentido amplio):
El santuario Nuestra Señora de Kibeho no limita sus actividades a la oración y las prácticas de piedad, sino que también es un polo de desarrollo y de promoción del bienestar social para las poblaciones locales. Es para esto que entre los proyectos contemplados, figuran también obras con carácter educativo, social o benéfico. Por ejemplo:
Por el momento existen en Kibeho problemas importantes de logística. Se resolverán gradualmente: la diócesis, los Palotinos y otras comunidades religiosas llegadas al lugar trabajan en eso con determinación, animando iniciativas privadas de hombres o mujeres de negocios. Creemos firmemente que los diferentes proyectos en curso o en estudio son una expresión de la bendición divina obtenida para nosotros por la intercesión de la Virgen María Madre Verbo. Cada uno está invitado a aportar, pues, su contribución: con la oración, las sugerencias y el sostén material, para que Kibeho realmente se transforme en un lugar de peregrinación y revitalización espiritual según el deseo de María Nyina wa Jambo.